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miércoles, 9 de noviembre de 2011

Los huérfanos de la violencia intrafamiliar desprotegidos por el Estado


Ilcania Ramírez, abogada Encargada del Departamento de Violencia de Género del  Ministerio de la Mujer, aseguró que “es la familia que tiene que tomar la decisión de que estos niños sean asistido por un especialista y no siempre la toma”.

La violencia contra las mujeres afecta a toda la sociedad.


Unos 240 niños han quedado huérfanos por hechos relacionados con la violencia intrafamiliar durante los primeros siete meses de 2011, de acuerdo a un comunicado de prensa del Ministerio de la Mujer, reproducido por  el periódico digital  Diariodominicano.com.

Los niños huérfanos por la violencia machista o testigos de agresiones en sus hogares sufren secuelas sicológicas y emocionales, y son más vulnerables a la drogadicción y a participar en actos delictivos “si no se les brindan los cuidados adecuados”, explica la fiscal Ana Mercedes Rosario, quien trabaja en casos de  Violencia de Género en la Fiscalía Barrial de la carretera Sánchez.

Ella ha visto de cerca las consecuencias de la violencia en los niños. Mientras la fiscal Rosario hojeaba la Ley 24-97 sobre Violencia Intrafamiliar para explicar sus artículos, recordó, no un argumento técnico, sino una agresión sufrida por  una compañera de trabajo y el impacto que produjo en su hijo.

Contó, con expresión de tristeza, que a su compañera el marido le cortó las manos, y el hijo de la víctima le dijo al papá: “cuando crezca te haré lo mismo que le hiciste a mi mamá”.            
                           
El entorno familiar. La violencia cambia la vida de toda la familia. Carmen Cruz Frías es tía de dos niñas  que quedaron huérfanas cuando su mamá de 21 años de edad, mató a su esposo en defensa propia de una estocada en el abdomen. 

 “Mira tú no te imaginas lo que es pasar por esa situación, que te digan, tu hermana mató a su esposo”, enfatizó, mientras recordaba los detalles de la tragedia que les marcó la vida. “Con decirte que a mi mamá la policía se la llevó detenida, hasta que mi hermana apareciera y allí en el destacamento duró dos días”, comentó.

Carmen asumió la responsabilidad de los niños por un tiempo pero explica que ella y su esposo en ese momento no tenían empleo y tuvo que entregar sus sobrinas a su madre. 

Las niñas para ese entonces tenían uno y cuatro años de edad y no fueron atendidas por un psicólogo. Según contó Carmen, la mayor fue la más afectada por el hecho. Ella decía que no quería a su mamá porque había matado a su papá. “Siempre estaba nerviosa. Ahora  la acepta pero no igual que antes”, dijo.

 Acotó que el Ministerio Publico fue a evaluar la situación pero no trataron el tema de los niños “y no volvieron más”.

Atención a víctimas. La terapeuta familiar, de la Dirección Nacional de Atención a Víctimas (DNAV), organismo dependiente de la Procuraduría, Mercedes Emilia Castillo, explicó que cuando los niños llegan al centro, enviados por la Fiscalía, ya han agotado una demanda judicial por parte de sus tutores. Recuerda que la DNAV no tiene nada que ver con la justicia.

Cuando los niños llegan a la institución, se encuentran agresivos,  con el sueño trastornado, con miedo, temor, odio, depresión, inseguridad; tienen sentimiento de culpabilidad,  falta de apetito y se les hace difícil perdonar, sobre todo cuando el crimen  se cometió  en su presencia, indicó Emilia Castillo.  

Si la familia no puede quedarse con ellos o no tiene quien los represente, se envían al  Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI), explicó la funcionaria, quien lamentó que en ocasiones los niños no puedan recibir terapias porque las familias son muy pobres. “Me llaman y me dicen: doctora no podemos ir porque no conseguimos el pasajecomentó la terapeuta quien agregó: “aquí tratamos a la familia completa; a todos los que rodean la víctima”.                 
                                                      
Ilcania Ramírez, abogada Encargada del Departamento de Violencia de Género del  Ministerio de la Mujer, aseguró que “es la familia que tiene que tomar la decisión de que estos niños sean asistido por un especialista y no siempre la toma”.

El Colegio Dominicano de Psicólogos (CODOPSI)  en un comunicado público, mostró  preocupación ante el desamparo de los menores que quedan huérfanos por la violencia intrafamiliar, ante la falta de una casa de refugio y del amparo de toda la sociedad. 

Trabajo colectivo de: Kenia Moreno, Ana Virginia, Eliyerlin Pérez, Vianny Ferreras, Aury Aponte, Cristina García, Manuel Veloz

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